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Se denomina eflorescencia a
los depósitos cristalinos, blancos, pulverulentos, y
generalmente en forma de pelusa brumosa, que se
depositan en la superficie de los materiales de
mampostería. |
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Por qué se produce
En general, existe consenso en que la eflorescencia se compone
principalmente de sales alcalinas solubles –usualmente
sulfatos de sodio y potasio–, exudadas como una solución desde
el interior de la albañilería. Al evaporarse el agua que
transporta los sulfatos, éstos cristalizan formando los
depósitos característicos.
Si bien estos depósitos blancos cristalinos, en forma de
pelusa, pueden parecer dramáticos cuando emergen 10 a 20 mm de
las superficies, son relativamente inofensivos comparados con
el verdadero problema: la cristalización oculta de sales
(criptoflorescencia) dentro de los poros de la
mampostería. Los pequeños poros no están capacitados para
albergar la acumulación de sales y pueden llegar a romperse a
causa de la fuerza expansiva del crecimiento de los cristales,
con el consiguiente deterioro de las superficies.
Factores que contribuyen a la eflorescencia
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Uniones entre mampuestos
pobremente llenadas, provocadas por una mano de obra de
poca calidad, o bien por el uso de morteros poco plásticos.
Es siempre recomendable la utilización de morteros
trabajables, preparados con cales de primera calidad. |
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Uso de morteros muy densos,
que son de secado sumamente lento, debido a que el agua
penetra a través de las fisuras. |
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Fallas en detalles
constructivos que favorecen el ingreso de humedad, como
por ejemplo capas aisladoras, uniones de losas o tomado de
juntas en ladrillo visto. |
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Utilización de ladrillos de
alta porosidad, derivados de arcillas con alto contenido
de sales alcalinas, pobremente calcinados. |
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Empleo de productos de
concreto. Aunque en menor medida que en el caso de los
productos de arcilla, éstos pueden eflorecer al reaccionar
la cal que se libera en la hidratación del cemento. |
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Uso de arena que proviene de
áreas contaminadas con agua de mar. |
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Utilización de aguas muy
duras. Cabe decir que la mayoría de las aguas potables
no presenta ningún problema en este sentido. |
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El empleo de cementos, en
general, y de cementos de albañilería en particular, de
acuerdo a los diferentes tipos de materia prima con los que
están producidos. |
Cal El Milagro previene
la eflorescencia
Las cales aéreas hidratadas son bajas en contenidos de sales y
sulfuros. Particularmente, en las cales puras (producidas con
calizas con contenidos superiores al 95% de carbonato), el
contenido de sales de sodio y potasio es insignificante.
Las cales aéreas hidratadas de primera calidad contienen en
promedio de cuatro a diez veces menos potencial de eflorescencia
que el cemento Pórtland y el cemento de albañilería. En las
cales hidráulicas, en cambio, el potencial es similar al del
Pórtland y al del cemento de albañilería, debido a que se
obtienen a partir de calizas silíceas impuras.
Con la cal aérea hidratada El Milagro, producida a partir de
calizas de alta pureza (con contenidos de carbonato superiores
al 95%) e hidratada a presión con el exclusivo proceso Corson,
se logra una muy alta plasticidad y trabajabilidad de los
morteros, lo cual disminuye sustancialmente la posibilidad de
que se produzcan eflorescencias en la mampostería.
Para mayor información:
Centro de Atención al Cliente (CAC):
Tel.: 4124-9908
E-mail:
cacmilagro@cefassa.com.ar |